Autor: Michelle Montenegro, Asociada Departamento Corporativo
En la práctica empresarial es frecuente la confusión de considerar que el registro de una sociedad implica automáticamente la protección del nombre del negocio frente a terceros.
Sin embargo, desde el punto de vista jurídico, la razón social, el nombre comercial y la marca son figuras distintas, reguladas por normas diferentes y con finalidades propias.
La razón social o denominación social pertenece al ámbito del derecho societario y se encuentra regulada por el Código de Comercio. Su función principal es identificar jurídicamente a una sociedad y diferenciarla de otras personas jurídicas registradas. Este registro se realiza ante el SEPREC, entidad encargada del Registro de Comercio en Bolivia.
Por otra parte, el nombre comercial y la marca forman parte del sistema de propiedad industrial regulado por la Decisión 486 de la Comunidad Andina, y su registro se efectúa ante el SENAPI.
El nombre comercial es el signo que identifica a una empresa, establecimiento o actividad económica en el mercado. Es aquello por lo que el público reconoce un negocio en el desarrollo de sus actividades comerciales.
La marca, en cambio, tiene una finalidad distinta: identificar y distinguir productos o servicios de aquellos ofrecidos por otros competidores. Su función es permitir que los consumidores asocien determinados productos o servicios con un origen empresarial específico.
Esta distinción no es meramente teórica. Tiene importantes consecuencias prácticas.
Una empresa puede contar con una razón social debidamente registrada ante el SEPREC y, sin embargo, no tener registrada su marca ante el SENAPI. Del mismo modo, la titularidad de una marca registrada no sustituye ni garantiza derechos sobre un nombre comercial utilizado previamente por un tercero en el mercado.
Por ello, antes de invertir en publicidad, desarrollar una identidad corporativa, lanzar nuevos productos o expandir un negocio, resulta recomendable analizar de forma separada cada uno de estos elementos.
En términos simples:
✔️ La razón social identifica a la persona jurídica.
✔️ El nombre comercial identifica a la empresa o actividad económica en el mercado.
✔️ La marca identifica los productos o servicios ofrecidos.
Confundir estas figuras puede generar riesgos innecesarios, conflictos con terceros y dificultades para la adecuada protección de los activos intangibles de una empresa.
La protección jurídica de un negocio no depende únicamente de su constitución societaria, sino también de una estrategia adecuada de protección de sus signos distintivos.








